La abrazó lentamente de modo tal que la amó hasta la eternidad por aquellos instantes.
Eso hasta que la vio correr urgida por un feroz dolor de estómago que fue acompañado de una diarrea que la tuvo al borde de la muerte producto de la deshidratación.
Una diarrea fulminante le había arrebatado su amor, corrió hasta la catedral de la ciudad y se increpó cara a cara con la figurilla del dios sufriente en la cruz.
-¿si tu eres amor porque no me dejas un poco a mí, hijo mal nacido de una puta?
Cristo no se inmutó con esa frasecita que le habían dicho unas cuantas veces antes en sus dos mil años que lleva crucificado (aunque en realidad son unos varios siglos menos ya que se tardaron unos años en hacer la figurita esa para educar a los llamados barbaros e incultos)
-me voy a cambiar al budismo si sigues con tales mariconadas- gritó encolerizado el frustrado novio.
Jesús se sonrió ante tal amenaza, pero siguió mirando al cielo haciéndose en huevón ante las heterodoxas suplicas del feligrés.
La mujer cagaba y cagaba gritando del dolor estomacal maldiciendo a dios en tono no menos ofensivo que el de su fugaz novio.
-dios de mierda que me fue a tocar mirad como me tiene aquí, cagando hasta el alma. Pero ya vas a ver una vez que se me detenga la cagadera voy a ir a ajustar cuentas contigo.
Su madre desde afuera le decía:
-calma maría, dios sabe porque nos pone estas pruebas.
La mujer desde el baño respondió:
-ya quisiera yo ver a ese dios cagándose solo. Apretando las nalgas como yo lo tuve que hacer.
La vieja desde afuera le gritó:
-nuestro señor en la cruz sufrió más de lo que tú con tu cagadera.
-y a mi qué! si él se acostaba con la magdalena esa y yo me estoy muriendo aquí sentada sin haberme acostado con nadie- el pedo que se tiró se escuchó incluso por unos transeúntes que pasaban por enfrente de la casa y pensaron que iba llover ante el trueno que percibían sus oídos.
En la catedral el hombre sintió un escalofrío en la espalda al oír el pedo proveniente de la casa de su amada.
-no dejes que se muera cagando- imploró de rodillas ante el Cristo que miraba como huevón todo el tiempo hacía el cielo. De la cruz unas medicinas cayeron.
El hombre corrió por la ciudad con la santa salvación para su novia. Cuando llegó a la casa la mujer estaba totalmente deshidratada. Casi muerta.
-ya cagó, no hay na' más que hacerle-dijo la abuela de maría
-ya sabemos que cagó todo lo que tenía en la barriga, no hable tonteras abuela por favor-dijo el hombre
-yo digo que cagó del verbo morir, no del verbo hacer caca no sea tonto hombre, por amor a dios-
-mire no me hable de ese conchesumadre- y sacó su sable con una rapidez tal que la abuela no notó cuando le cortaron la cabeza.
-ya se chaló- gritó la mamá de maría la cual recobraba la conciencia.
-¡me cago!-gritó maría- pensé que jamás te volvería a ver amor- ipso facto se cagó.
En eso la abuela se reincorporó miró su cabeza en el suelo y dijo:
-¡ah diablo! ¡Esto si que es perder la cabeza!
Y todos rieron al unísono y pero maría fue la única que realmente se cagó de la risa.
Fin
8 comentarios:
La verdad me has dejado sin palabras. Alucinante tu cuento.
Besitos
Si la diarrea le da en la iglesia en vez de en casa. No se hubiera cagado en casa, se hubiera cagado en la iglesia.
Saludos
HOLA!!!!
PPERO QUE BUEN CUENTO TE PASASTE...
DEDO DECIRLE A MI QUERIDO SICOLOGO
QUE ESTA VEZ SE EQUIBOCO Y NO TIENE CADA QUE VER CON EL ESCRITO ANTERIOS ..CON ESE ATERDECER
AUNQUE PENSANDOLO BIEN MMMMM
PODRIA TENER UN MOTIVO QUE LOS HAGA IR DE LA MANO...
UN BESO EN REMOLINOS A VER SI LLEGAN...
GRACIAS
SUERTE EN TUS ESTUDIOS
!Que relato!!! y no solo maría se cago de la risa yo tambien y me refiero a risa no a lo otro jjajjaja
genial historia.... la gente se caga donde menos lo espera upsssss
jajajajaja
besos
jajajajaa yo tb me cague de risa de lo otro no eh¡¡¡.
A pesar de ser desesperante me hizo gracia.
Un besazo grande
Inocencia Prohibida
volvi
te dejo un beso
Lastima que acabe. Me ha gustadoc
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